
¿Acaso, es posible desear el matrimonio sin intereses específicos, tales como solvencia económica, posición social y poder?
¿Sí dejamos el sexo fuera de la ecuación del matrimonio, cuantas personas se casarían por amor puro?
¿Acaso, es posible enamorarse, sin estar bajo el efecto químico de las hormonas sexuales?
La comida puede ser mala para un soltero; sólo por un tiempo corto, pero un hombre que sabe leer, no puede ser mal cocinero por mucho tiempo para preparar su propia alimentación. Para cocinar únicamente se necesitan cacerolas e inteligencia mínima, las vaginas salen sobrando. Fuera de bromas, los mejores cocineros del mundo son hombres; al pensar en eso, vienen a la mente Escoffier y Prudome, y no viene a mente ninguna mujer; aparte de las abuelitas con el mito del gazpacho.
Ciertamente, y por experiencia propia, con una mano sobre el corazón y la otra sobre los testiculítos, ninguna de las dos esposas, ni la novia con quien convivimos a prueba, podían cocinar mejor que yo, tampoco gozaban de solvencia económica ni efervescencia intelectual para justificar mi emparedamiento, y la fornicación por si sola, no fue suficiente incentivo para arrastrar con un peso muerto a corto plazo, y menos aun, toda una vida.
El contrato matrimonial, a mi juicio, tiene únicamente la función de promesa a la próxima generación, nada mas, y debería considerarse nulo e inefectivo cuando los niños son inexistentes, y con la mayoría de edad de cada uno de los hijos. Los contrayentes tienen obligación de velar por sus propios intereses independientemente, y así lo hacen, pero no lo expresan más allá de la laringe. Sí este escrito se percibe como una critica sangrienta, así es. Aunque no en contra de ninguna de las partes, pero siempre en contra del mal sistema basado en una larga tradición sobre una fantasía extraordinariamente engañosa, que realmente no favorece a nadie dentro de la familia.
Normalmente, son mujeres quienes enseñan al niño a ser machito, desde los biberones y pañales, hasta que volamos del nido. ¿Después de ese intenso trayecto de amor condicional de parte de las mujeres, condicionamiento clásico y operativo para manipularnos, obediencia y respeto dogmático instalados específicamente para endiosar a la madre, como nos vamos a defender de las esposas con semejante programa ya enterrado en el disco duro? Son las mujeres las dueñas, administradoras y señoras del hogar, y cualquier opinión o dirección del padre siempre es diluida hasta el olvido sin el visto bueno de la madre. Los padres siempre están al margen ocupados haciendo pan, y en el hogar las madres los usan como policías y verdugos del orden infantil. ¿Y el padre que se ha ganado con tantas bendiciones en el hogar? Un orgasmo común. Pensándolo bien, las cosas hechas a mano son mejores.
Estas son puramente observaciones empíricas de mi alrededor durante sesenta y cinco años, y recomiendo que observen objetivamente lo fallado del sistema. El mayor problema para mi, en el contrato, es la cláusula de eternidad; sentirme desesperado por el aburrimiento, ahogandome emparedado sin más consuelo que la muerte, es inhumano. A mi, me gustan más los contratos abiertos, de tiempo indeterminado y cláusula abrupta: hasta que el primero que se aburra decida terminar sin necesidad de extender muchas explicaciones. ¿Para que más?
....Lo mas importante en nuestras vidas es la felicidad, y sin libertad eso es imposible. Cuando nos acusan de egoístas, en realidad, nos están acusando de cuidar nuestra felicidad y libertad celosamente. Eso no es insulto, eso es elogio. Generalmente ese elogio nos lo otorgan cuando las contra partes se frustran y no nos pueden ni usar, ni manipular. Así está muy bien; acepto el elogio.

